Las almendras enteras son ricas en grasas saludables, proteínas y fibra, lo que las hace ideales para mejorar la salud del corazón, controlar el colesterol y favorecer la digestión. También son una excelente fuente de vitamina E, que protege la piel, y pueden ayudar a regular el azúcar en sangre y mejorar la función cerebral. A pesar de ser calóricas, su contenido de nutrientes contribuye al control del peso y al bienestar general.